La herejía de los Cátaros contra la iglesia medieval
Los cátaros, una rama pacifista de la cristiandad que abrazó la tolerancia y la pobreza, alcanzaron un buen prestigio en mitad del llamado renacimiento del siglo XII.
“La herejía cátara”: el estudioso Leonard George ha definido muy bien la herejía como <<un crimen de percepción, una acción de ver algo que, según ciertos custodios de la realidad, no está realmente ahí>>. La palabra deriva del griego hairesis, nombre formado a partir del verbo haireomai, <<ELEGIR>>. En su raíz, herejía significa optar conscientemente por una serie de creencias y, por tanto, un hereje es -el anacronismo es irresistible- ALGUIEN QUE ESTA A FAVOR DE ELEGIR. Después llegó a significar la elección de un sistema de “creencias incorrectas”. Teniendo en cuenta las arenas movedizas de la doctrina, hallar el camino para la salvación “aprobado oficialmente” exigía a menudo un hábil juego de piernas espiritual, en un pasaje muy citado del tito3, 9-11 del nuevo testamento, pablo advertía a sus seguidores sobre los herejes: <<pero evitad controversias y genealogías y discusiones y peleas necias sobre la ley, porque son infructuosas e inútiles. A una persona que provoca discordia avisadla una vez, y a continuación una segunda vez. Después de esto ya o hay nada que hacer. Podéis estar segura que esa persona es retorcida y pecadora, que se condena a si misma>> |